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No somos tontos, aunque algunos parezcamos 31 agosto, 2010

Posted by razzo in Personal.
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Hay veces que queremos tapar el sol con un dedo, hay veces que por más que ocultemos o tratemos de aparentar las cosas, la verdad sale a laluz tarde o temprano. Ultimamente en el país han pasado cosas que te dejan pensando. ¿Habrá cosas que se estarán ocultando? ¿Porqué los medios se enfocan en trivialidades cuando hay cosas más importantes de que hablar? Es verdad toda esta situación socio-económica se maneja de una forma pero podemos trasladar este ejemplo a uno más básico. Como cuando la gente aparenta cosas, a veces tratamos de ser algo que no somos, tal vez decimos que tenemos más dinero o poseemos más riquezas cuando en el fondo solo somos unos wannabe, sin un peso en la bolsa y con el auto ultimo modelo en las inseguras calles de la ciudad. Me he dado cuenta que todo es mentira, no puedes confiar en nadie, ni en la tele, ni en el gobierno y quiza tampoco en algunos miembros de tu familia. ¿Cómo saber la verdad? ¿Será acaso que tenemos que empezar a utilizar nuestro sentido de intuición?

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El campesino, su hijo y caballo 8 junio, 2010

Posted by razzo in Personal, Pop Culture.
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Les voy a contar una historia de un campesino, su hijo y un caballo que usaban para transportar sus pertenencias. El señor iba montado con las cosas sobre el caballo y su hijo iba caminando de lado cuando unas mujeres que pasaban, observaron y murmuraron -Mira ese hombre que deja a su hijo caminar mientras él todo cómodo sobre el caballo. Al escuchar eso el hombre se bajo del caballo y subió a su hijo. Lo que no sabían esas señoras esque las cosas eran pesadas y podrían caerse. El pequeño niño iba arriba y las cosas eran tan pesadas que se caían. Un hombre que iba pasando, los vio y murmuro – Que poca madre, dejar que un niño pequeño cargué con las cosas él solito. El campesino se molestó y se subio sobre el caballo. Ahó iban los dos sobre el caballo ademas de las pertenencias, lo que ahcia que el caballo no pudiera galopar con libertad y soltura. La gente que los veía decía – ¡Que horror! ¡Pobre animal! Que esta gente no tiene cordura para bajarse.

La moraleja de este cuento es que siempre hablaran de ti, por más que quieras agradar nunca será suficiente y se hayará un negrito en el arroz. Por lo cual lo mejor es hacer lo que uno quiera desde el primer momento, sin fijarse si es lo correcto, lo politicamente correcto o lo bien visto por la suciedad. Al final nada de tus sacrificios importa y de todas formas hablaran. Casi siempre mal.

Para tu consuelo será mejor que te diviertas y seas dueño de tus decisiones, no dejes que gente que ni conoces ni te mantiene decida por tí. Al final lo impartante eres tu y nadie más que tu serás el que tenga la ultima palabra.